Los germinados son el proceso por el cual el embrión de una semilla se convierte en una planta. Así pues un germinado es una planta viva con un alto valor nutricional, mayor que el que tendrá como planta adulta. Sucede lo mismo con el germinado del brócoli, un alimento que abordamos en este artículo.

Después de la selección de las semillas y con un ambiente de humedad y temperatura controladas, la germinación del brócoli se realiza en salas adecuadas para ello y con un control sanitario constante. Pasados unos días se desarrollan los brotes, que se limpiarán para garantizar que salgan de las instalaciones en perfectas condiciones, aptos para el consumo, y se envasarán para llegar al consumidor.

El germinado de brócoli, o brotes de brócoli, tiene 20 veces más componentes antioxidantes que la planta adulta. La glucorafanina presente en el brócoli, y que nos protege de la oxidación, es un potente estimulante de nuestras defensas, mejora la función renal y reduce la hipertensión arterial con efectos anticancerígenos. Es un protector cardiovascular, antidiabético, antimicrobiano y depurador del hígado, lo que hace que el brócoli y sus germinados sean un alimento realmente muy interesante. Además, el germinado de brócoli nos aporta vitaminas C, B2, B6, calcio, fósforo, ácido fólico, hierro, cinc, selenio, magnesio, así como fibra y fitoestrógenos, y tiene un bajo nivel calórico y de azúcares.

Una vez comprado el germinado, se debe dejar en el mismo envase cerrado en el frigorífico entre 2º y 8ºC y respetar la fecha de caducidad del envase. El germinado es una planta viva, por lo que hay que respetar estos plazos. Si lo lavamos antes de consumirlo le devolveremos la turgencia necesaria para que quede más sabroso.

La mejor manera de preparar los germinados una vez limpios es no cocinarlos, sino utilizarlos en crudo, ya sea en ensaladas o como complemento de carnes, pescados, sopas, cremas o sandwiches, haciendo de esta manera nuestros menús más originales y sanos. También es posible escaldarlos, aunque durante poco tiempo. Este tratamiento puede ser beneficioso en especial para la personas que tienen problemas con la digestión de germinados, ya que de esta forma romperemos las cadenas de proteínas y facilitamos su digestión.

Además de los germinados de brócoli, existen otros muchos como los más conocidos de soja y alfalfa, o los de remolacha y ajo. En germinados Tugas tienen hasta 11 tipos diferentes y con la garantía de estar libres de alérgenos, de gluten y con la seguridad de que no se utilizan semillas transgénicas, todo ello con el aval de una compañía con más de 30 años de experiencia en el sector.