¿Conoces la diferencia entre té y tisana?

En los últimos años el consumo de té crece sin parar. Esto se atribuye al nuevo concepto que se está generando: la industria del bienestar. Sentimos cada vez más la necesidad de llevar un estilo de vida saludable. Vamos en busca de productos más naturales evitando alimentos artificiales.

Todos los tés están elaborados a partir de las hojas de la planta Camellia sinensis, un producto de la tierra 100% natural.

¿Sabías que dos tazas de té contienen más antioxidantes que cinco piezas de fruta?

El principal componente químico de la Camellia sinensis son las catequinas. Muchos estudios han investigado el poder antioxidante del té, concentrado en niveles de un 10% en el té negro y sorprendentemente un 30% en el té verde.

Ahora vamos a poner un ejemplo muy típico en cafeterías:

¿Disculpe me pone un té de canela por favor? Si señor/a, enseguida.

¡Es correcto! Podemos llamar té de canela, té de manzana, etc, siempre y cuando la base de esa mezcla contenga té.

El ejemplo contrario erróneo seria pedir un té de Rooibos ya que se trata de otra planta totalmente distinta al té.

¿Sabías que la canela más popular y considerada de mejor calidad se cultiva en Sri Lanka?

El árbol de canela crece en Sri Lanka, una isla situada al sur de la India. Se cultiva desde hace miles de años y en la actualidad sigue siendo muy apreciada en todo el mundo. Es el primer productor de esta especia a nivel internacional, llegando a producir el 90% del total mundial.

La tisana en cambio es una bebida caliente que está compuesta por varias plantas medicinales con la posibilidad de incluir otros complementos como frutas, flores, especias, etc.

Dentro de las tisanas podemos encontrar varios tipos:

  • Tisanas de hierbas, las más populares.
  • Tisanas de frutas.
  • Tisanas de vegetales.

 

Existen diferentes métodos de preparar nuestro té o tisana:

La infusión se prepara con agua caliente sin llegar al punto de ebullición. Volcamos las hojas de té o tisana y dejamos reposar durante unos minutos.

La decocción es el hecho de añadir una mezcla de hierbas secas y calentar el agua hasta la ebullición durante el tiempo recomendado.

La maceración, por último, consiste en dejar las hojas en contacto con agua fría durante unas horas.

El Rooibos es una planta originaria de Sudáfrica y su nombre original es Aspalatus Linearis. Se elabora a partir de las finas hojas de aguja que crecen en las ramas más delgadas de este arbusto. Tiene un sabor mucho más dulce y en la actualidad encontramos diferentes mezclas con flores, hierbas, frutas y especias. Ayuda a calmar la sed y se puede beber caliente o frío.

Algunos beneficios saludables que aporta el Rooibos:

  • Magnífico digestivo.
  • Ayuda a recuperar las sales minerales después de practicar deporte.
  • Contiene minerales y vitaminas.
  • No contiene teína.

 

“Detrás de cada taza de té se esconde un gran compromiso de calidad y trabajo humano”.