El 22 de octubre se celebra el Día de la Sal en la salina de Leintz Gaztaga, en Guipúzcoa. Ese día habrá una cata de sales con pincho de costilla ecológica, una feria de sal y de productos ecológicos, taller de jabones con sal y visitas guiadas al Museo de la Sal. La salina está rodeada de montes verdes en el Valle de Leniz, en la comarca del Alto Deba.

Leintz Gaztaga tiene una tradición de 600 años de elaboración de sal. A diferencia de otros pueblos salineros, donde la explotación salina se realiza por evaporación solar, aquí, debido al frío y a la humedad, se llevaba a cabo a través de un minucioso proceso de calentamiento del agua con fuego de leña. El trabajo en esta salina era fundamentalmente femenino. El agua salada se sacaba del pozo con cubetas de madera y por canales en enviaba a cada una de las 8 dorias, situadas junto a la caldera metálica donde se le hacía hervir durante 4 horas mediante un fuego interior alimentado con leña. Una vez evaporada el agua, la sal quedaba al fondo del recipiente. La producción estaba limitada por la disponibilidad de leña.

Con el paso del tiempo el nivel del agua descendió, lo que obligó a sucesivas excavaciones para aumentar las posibilidades de captación. En el siglo XIX el agua salada del pozo era extraída por una noria accionada por el agua. El siglo pasado el carbón sustituyó a la leña y en 1.950 se construyeron dos grandes calderas para hervir el agua hasta su evaporación. Pero cuatro años después, debido a los altos costes de producción, cesó la fabricación. En el Museo de la Sal, situado en las instalaciones utilizadas para la producción, es posible ver reconstruidos algunos de los elementos y disfrutar de un espacio único.

www.gatzmuseoa.com