La canela es una de las especias más conocidas por su agradable aroma a madera y su característico sabor dulzón. Todas las canelas provienen de la corteza seca de distintas variedades de árboles y arbustos del género Cinnamomum, perteneciente a la familia botánica Lauraceae. Existe una gran variedad de canelas procedentes de distintos países y distintas variedades del árbol Cinnamomum. El proceso de obtención es similar en todas partes, y el producto final es parecido, difícil de distinguir a ojos y paladares no expertos.

Entre las principales clases de canela se encuentran:

• “Cinnamomum zeylanicum” – Procede principalmente de Sri Lanka (antiguo Ceylán) y en muchos lugares es reconocida como la canela verdadera. Su color es más pálido y su aroma más suave que las otras. Existen los tipos Sri Lanka, Seychelles y Madagascar, según su zona de producción.
• “Cinnamomum cassia” – Conocida como casia o canela china. Procede de distintas zonas de China y presenta un color más rojizo y aroma más penetrante, aunque es menos dulce.
• “Cinnamomum burmanii” – Canela de Indonesia o Korintje, donde crece principalmente en la isla de Padang.
• “Cinnamomum loureirii” – También conocida como casia de Saigón. Procede principalmente de Vietnam.
• “Cinnamomum tamala” – Conocida como canela de la India o casia India.

En general, la canela en rama se comercializa en forma de puros o canutillos cortados a diferentes medidas. En ese caso, su calidad se mide por el grosor del puro o canutillo, cuanto más fino es su grosor, mejor calidad. Cuando la canela se muele para producir canela molida es mucho más difícil distinguir la variedad, e incluso es habitual mezclar distintos tipos de canela en rama para producir canelas molidas con distintos atributos, según el mercado al que van dirigidas.

El árbol de la canela, conocido como “canelo”, crece en climas marítimos tropicales, a poca altura sobre terrenos arenosos, bien drenados y húmedos. Se puede multiplicar por semillas germinadas en el interior durante unas tres semanas, o por medio de esquejes semimaduros en verano. Para su crecimiento requiere bastante sol y temperaturas que no desciendan de los 15ºC, con precipitaciones abundantes.

Aunque puede alcanzar los 10 metros de altura en su forma silvestre, generalmente se poda en arboles más pequeños de unos 2 metros. Esto facilita su cultivo y provoca que desarrolle un mayor número de ramas de donde obtener canela.

En general, todas las clases de canela se cultivan en el sur de Asia y en países tropicales. Sri Lanka está considerado como el mayor productor de canela, seguido de China e Indonesia.

La primera recolección del árbol de la canela se realiza a partir del sexto año de su plantación, y de forma general se recoge cada dos años durante las estaciones de lluvia. En Sri Lanka esto ocurre entre mayo y junio, y entre octubre y noviembre; mientras que en China se recolecta en marzo y abril, y en Indonesia durante todo el año.

Las ramas se cortan por la base, son descortezadas y la corteza se deja secar a la sombra durante uno o dos días. Después se elimina la parte externa de la corteza. Al secarse, la parte interna de la corteza se enrolla sobre sí misma, cuando aún está húmeda los trozos más delgados son introducidos dentro de los más gruesos y enrollados a mano, formando los típicos palos o puros de canela. Una vez seco, el conjunto queda fuertemente imbricado y se vuelve de color oscuro, fino y quebradizo. Posteriormente se cortan a la medida deseada.

También se obtienen trozos de la corteza interna mediante pelado o raspado de los brotes jóvenes, o directamente los trozos de la corteza sin raspar.

Todos los tipos de canela se pueden moler para obtener canela molida de color marrón rojizo con su típico aroma.

El sabor de la canela se define como aromático, ligeramente dulce, fragante y cálido. El olor a madera que desprende es muy agradable, delicado e intenso. La casia tiene un aroma más intenso y su sabor es menos dulce.

http://grandesproductos.com/magazine