La pajita comestible, biodegradable y con sabores ha llegado a la coctelería para eliminar el plástico de la mano de Víctor Sánchez, un barcelonés licenciado en criminología que ha inventado estas pajitas para hacer mucho más sostenible, divertido y sabroso el poder tomar un batido o coctel y después comerte la pajita si lo deseas. Las hay de siete gustos: fresa, lima, limón, jengibre, canela, manzana verde y sabor neutro. “Trabajaba en una coctelería y no me gustaba nada poner plástico, deseaba que el consumidor pudiera beber o comer todo lo que servía, y ahí me surgió la idea”, explica Sánchez a grandesproductos.com. Asegura que en el futuro todo lo que no sea sostenible, reciclable o natural está abocado a desaparecer. Sánchez colaboró con la Universidad de Barcelona para poner en marcha su idea y después de más de tres años y medio de trabajo lo consiguieron y ya está triunfando en todo el mundo. La pajita, el proceso de producción, así como la máquina que han desarrollado con una empresa italiana, están patentados mundialmente y ya fabrican en las instalaciones de Montornés del Vallès (Barcelona) más de 850.000 unidades. La empresa Sorbos está en total expansión, ha obtenido varios premios que les ha ayudado a dar más visibilidad a su producto y sus ventas se han incrementado.

La pajita está fabricada con azúcar glas, glicerina y gelatina, tiene tan sólo 23 calorías, actúa con un efecto esponja y absorbe el gusto del líquido pero no desprende ningún sabor. Además aguanta perfectamente más de 40 minutos sin alterarse y es de fácil conservación. Se compran en su tienda online y se puede escoger el tamaño y serigrafiarla para eventos con el escudo, marca, etc que se prefiera. Sin duda, un toque de originalidad sostenible. Ahora el nuevo reto es conseguir una pajita para bebidas calientes y seguro que con el talento del equipo lo conseguirán.
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