Escribe: Santi Llinares. Director de Grandes Productos

Desde siempre se ha pescado atún rojo (Thunnus Thynnus) en el mediterráneo y en especial en el delta del Ebro. Cualquier desembocadura de un río caudaloso trae cantidad de fitoplancton que consumen peces. A su vez estos serán alimento del preciado atún rojo del mediterráneo.

Esta pesca forma parte de la cultura del delta cómo las cinco generaciones que han precedido a Manel Balfegó y Pere-Vicent Balfegó. Ellos han sido los artífices de la producción de atún rojo de forma sostenible en l´Ametlla de mar (Tarragona).

Así es el atún rojo de Balfegó

El atún rojo es una especie migratoria desde el mediterráneo a las costas de México. Debido a la gran distancia la especie no ejerce esta migración hasta después de cuatro años después de nacer.

La empresa Balfegó ha sido una visionaria y estudiando todo esto y después de hacer la pesca y encercado conocieron un empresario Australiano. Este les habló de lo que empezó a ser la técnica que ha desarrollado actualmente Balfegó.

La alimentación de los atunes se compone de pescado fresco

Actualmente los atunes se reproducen en estos grandes círculos o piscinas a dos millas y medias de la costa. No se extraen hasta que el atún tiene nueve años pesa más de cien kilos y se ha reproducido cuatro o cinco veces. Lo que hace que esta técnica sea sostenible para la especie.

La alimentación del atún se compone únicamente del mismo pescado que conseguiría si fuera libre. Actualmente la empresa se suministra de pescado portugués para la alimentación de los atunes. Esta empresa consiguió la licencia de acuicultura el año 2004.

La extracción de los atunes se realiza cuando hay una demanda por parte del mercado. Siempre bajo la supervisión de observadores internacionales de nacionalidad diferente al país de extracción.

Se realiza con la técnica japonesa ‘Yake nul’, mediante un arpón. Se empieza a desviscerar y mediante una pequeña varilla se introduce en la espina dorsal reduciendo el sufrimiento del animal. Todo esto se traduce en una mejor calidad y durabilidad de la carne ya que no se produce ácido láctico. Es el Responsable del color algo marrón y el gusto metálico de esta.

La calidad del producto es la enseña y razón de ser de la compañía. Se hace un seguimiento del atún desde el principio hasta que llega al cliente final. Se controlan la grasa del atún y la trazabilidad mediante un código Bidi. Todo ello para dar la garantía que es procedente de una pesca legal y controlada.

Balfegó

Esta explotación ha llevado al grupo Balfegó a ser la empresa líder de atún rojo mundial. Exporta a 33 países y son los pioneros de esta técnica, sostenible y transparente para el mercado.