Es una receta típica y de origen americano que nació fruto de un fallo en la cocina pero que, bendito error, es toda una delicia para tu paladar. Cada 11 de noviembre recibe su homenaje en el Día Mundial del Brownie. Si eres de esos golosos, seguro que pierdes el sentido al degustar este pastel o torta de chocolate con nueces. Estos ingredientes de la elaboración original lo convirtieron en un imprescindible de la repostería en Estados Unidos, donde poco a poco fue ganando más popularidad. Porque su sabor es todo un orgasmo gustativo. Descubre aquí cómo preparar y conseguir con éxito este dulce exquisito.

Origen y elaboración en el Día Mundial del Brownie

En una de las ciudades más antiguas de Estados Unidos nació el producto que hoy da lugar a la celebración del Día Mundial del Brownie. Por eso, también se le conoce como brownie de Boston, actual capital de Massachusetts. Fue en el año 1897 cuando un cocinero estaba trabajando en la elaboración de un bizcocho de chocolate, pero cometió un fallo por olvidadizo, que fue no incluir levadura durante el proceso. De esta forma, el resultado que obtuvo fue el denominado brownie (‘marroncito’, por su color). Lucía una fabulosa textura crujiente por fuera con un tierno y jugoso contenido en su interior. Así se originó este famoso dulce.

Actualmente cuenta con variedad de recetas, aunque la original es como la de esta imagen principal. Incluso hay reposteros que le ponen levadura, a pesar de que el resultado ya no sea el mismo. En general, están los brownies de chocolate negro, pero también de blanco, color por el que deberían perder su nombre, pero bueno. Lo importante está en el sabor, además de conseguir su textura perfecta.

Por tanto, el cocinado debe ser excelente, quedando en un segundo plano el fruto seco que quieras añadirle (pistacho, avellana, almendra…). Se pueden aprovechar también las coberturas de dulce de leche o los glaseados, por ejemplo.

Día Mundial del Brownie

A la hora de su preparación es muy sencilla. Celebra este Día Mundial del Brownie siguiendo estos pasos. Primero, debes poner al baño María o en el microondas un bol con chocolate negro y mantequilla hasta alcanzar la fundición completa. Mezcla ambos elementos, bate los huevos con el azúcar en otro recipiente e integra todo junto a la primera mezcla. Remueve bien hasta la máxima fusión posible antes de agregar las nueces peladas y troceadas. Luego, vierte el resultado en un molde preparado con un poco de harina y mantequilla para evitar que se pegue e introduce en el horno durante media hora a unos 180 grados. Por último, solo tienes que espolvorear azúcar glas por encima y listo. ¡Disfruta!

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