Enogastroturismo en Cap de Ruc

La bodega Ronadelles es conocida especialmente por su vino Cap de Ruc. Visitar la bodega es una buena manera de entender, a través del vino, cómo es el territorio del Montsant y la comarca del Priorat, su gente, su gastronomía, su historia y sus leyendas.

La visita empieza con una cálida bienvenida acompañada de un aperitivo artesanal de cereza, una bebida que crea adeptos. El recorrido empieza en el punto donde estaba ubicada la antigua serradora de Cornudella de Montsant, un espacio que Ronadelles ha sabido aprovechar y adaptar a sus necesidades como bodega.

Acto seguido nos desplazamos a las viñas y ya desde ese momento apreciamos el festival cromático del suelo del que nos explican las diferentes formaciones geológicas, además de las variedades autóctonas de la uva, que junto con la configuración de un “terroir”, constituyen la base de los vinos de la bodega Ronadelles.

La zona ofrece variedades de uva tinta como la garnacha y cariñena (Samsó), y blancas como la garnacha blanca, el macabeu y el chardonnay. La climatología y el trabajo profesional de sus gentes nos aportan unos vinos singulares y diversos.

La bodega de Cap de Ruc es un ejemplo de aprovechamiento de recursos y eso lo vemos visitando la bodega. Para realizar la crianzas se han rehabilitado espacios dentro de algunas casas antiguas del pueblo. Mientras caminamos hacia las casas nos cuentan algunas de las leyendas de la zona, historias como la del monasterio de Scala Dei, el salto de la reina mora de Siurana o el origen del topónimo de Cornudella y cómo vivía antiguamente la gente de la comarca. Todo nos traslada a sentir las raíces de la zona, a aproximarnos más a la tierra y a su gente, y a recordar cuando la zona era conocida por sus aguardientes y vinos.

Al entrar en una de las casas descubrimos los barriles de crianza donde reposan algunos vinos de autor elaborados de una manera totalmente artesanal. Durante la visita conocemos desde los más populares a los más exclusivos y premiados. Allí donde el tiempo transcurre lentamente a nosotros nos pasa rápido ya que la visita es dinámica y divulgativa. En los bajos de una casa del pueblo de Cornudella de Montsant dedicada y rehabilitada para la crianza es donde se realiza la cata de vinos, en la que podemos apreciar y comentar en “petit comité” las diferencias entre ellos. Aunque la bodega es conocida por los vinos Cap de Ruc descubrimos otros como los Petit de Joanne Cox, Giral Vinyes Velles, Vins Llegendes y el exclusivo Jaume Giral, el único gran reserva de la denominación de origen Montsant.

En la bodega Ronadelles, moderna y fiel a sus principios al mismo tiempo, siguen las prácticas de la agricultura biodinámica, especialmente los ciclos lunares como hacían nuestros antepasados. Vinos como Cap de Ruc crianza han sido reconocidos recientemente con el Vinari de Plata, el Sakura Japan Women’s Wine Award lo ha conseguido la enóloga de la bodega Eva Prim, y ha sido distinguia con el premio en Melbourne (Australia) como mejor bodega española del año. Éxitos que han llevado a la bodega Ronadelles a exportar a 23 países y ser un referente en la demarcación.

Cuando finaliza la visita y dentro de la oferta de Cap de Ruc podemos disfrutar de una magnífica oferta gastronómica así como de alojamiento rural. La bodega dispone de dos restaurantes, La Serra y Quatre Molins. El primero es rústico y acogedor dedicado a una cocina tradicional y donde en esta época del año podemos disfrutar de una buena calçotada gracias al Pack calçotada que la bodega ofrece. Por otro lado, el restaurante Quatre Molins está dedicado a una cocina de autor con maridajes.

Se trata de una visita recomendable para conocer la bodega y disfrutar de la gastronomía en una paraje y una comarca excepcionales.