Flor de calabaza, colorido y sabor a la mesa

GrandesProductos México
Escribe: Marichuy Garduño
Foto: Bertha Herrera. @BERTHA HERRERA

Frágil, colorida y elegante. Así se podría describir a una flor de calabaza que ha sido considerada parte importante dentro de la gastronomía de México.

Su perfume y valores nutricionales, además de su delicado sabor, han puesto el matiz perfecto para dar paso a exuberantes platillos. Lo mismo para la alta cocina como para la cocina casera de todos los mexicanos.

Delicada flor que la naturaleza brinda para deleite de los paladares. Y que desde los prehispánicos ha estado presente en la dieta mexicana.

En sopas, quesadillas, guisados y hasta en botanas. Las flores de calabaza son el ingrediente perfecto para dar realce a las preparaciones más versátiles del mundo.

Flor de calabaza

Idolina Velázquez Soto, en su estudio titulado ‘Flores e insectos en la dieta prehispánica y actual de México’, comenta lo siguiente. Existen diversos testimonios pre-cortesianos que ilustran la rica y variada ingesta de flores. Entre los antiguos mexicanos desde hace miles de años. Destacan las flores de calabaza, entre ellas.

Sin embargo, la llegada de los europeos influyó en el uso de otros géneros de flores como las rosas. También la bugambilia, el crisantemo o el azahar, entre otras. Aunque sin desbancar a las ya existentes en el Nuevo Mundo.

En la actualidad, las costumbres gastronómicas de México contemplan a la flor de calabaza entre los ingredientes más tradicionales de su cocina. Se utiliza en sopas, quesadillas, rellenas, fritas y hasta en ensaladas. Esta flor es una delicia para regocijar el paladar, así como disfrutar de un complemento saludable.

Fray Bernardino menciona también en sus escritos que los indígenas comían principalmente la flor de calabaza. Sin embargo, le daban otro nombre. Sin lugar a dudas este alimento es un regalo de la naturaleza que brinda sabor y color a la cocina mexicana.

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