Nace el Mercado Little Spain en New York

La expansión gastronómica de los productos y comidas típicas españolas por el resto del mundo sigue creciendo. Ahora, lo hace en el Mercado Little Spain en New York, un negocio montado entre los hermanos Ferrán y Albert Adrià con el cocinero José Andrés. El objetivo del proyecto empresarial no es otro que llevar allí los platos más representativos de nuestro país, a través de originales elaboraciones. 

Así, en un espacio de 3.200 metros cuadrados en total y con capacidad para 1.200 comensales, alrededor de 400 empleados se encargarán de ofrecer lo mejor. Desde la paella valenciana hasta las ensaimadas mallorquinas, pasando por muchos más productos. Todos ellos se podrán degustar bajo el majestuoso rascacielos de Hudson Yards.

Así ven este Mercado Little Spain sus propietarios

“Se trata de llevar el sentir de España a través de la comida”, define José Andrés en una entrevista publicada por El País. Un sueño que ya tenía el cocinero junto a los hermanos Adrià cuando se conocieron en el restaurante ElBulli. Ahora, será una realidad bien visible a los pies del High Line, un parque elevado sobre unas viejas vías de tren. Si ya ésta era una zona atractiva para los turistas que visitaban New York, quizás con este nuevo local de restauración lo sea más.

“Con los quioscos de flores y libros o los bares, lo único que falta para que fueran Las Ramblas (de Barcelona) es la pajarería”, visualiza Andrés. En total, el espacio ha supuesto una inversión inicial de 41 millones de dólares. Pretende atender a unas 5.000 personas a diario, entre neoyorquinos y visitantes de la capital. Tres restaurantes, 15 quioscos y dos bares aglutinan el Mercado Little Spain.

Los productos emblemáticos de la gastronomía española que se presentan son tortilla, patatas bravas, callos, churros o el pan con tomate. Por supuesto, también la paella, el cochinillo, las ensaimadas e incluso las aceitunas líquidas, una novedad.

“Ver estas cosas fuera de tu país y que las hagas tú te hace mucha ilusión”, expresa Albert Adrià sobre algunos los productos que más recuerdos le traen. “Aquí también tenemos el corte de helado de toda la vida o las cocas catalanas“, sigue.

Leña, Mar o La Barra, puntos destacados

“Evitamos hacer algo regional porque eso nos habría encorsetado”, explica Andrés para referirse al restaurante Leña, que homenajea al fuego. Esas carnes cocinadas al horno, brasa o parrilla “es algo que une a muchas partes de España“. Luego, en Mar se sirven pescados y mariscos importados, así como el sushi a la española. Imposible no deleitar el paladar en el Mercado Little Spain.

Por otro lado, el quiosco La Barra le ofrece al comensal una variedad interesante de tapas. Un plato característico y representativo de la comida española que pasa por todo tipo de alimentos como patatas, huevos, ensaladillas o bocadillos. ¿Y de postre? Nada mejor que unos crujientes churros en un puesto que dirige Jesús Muñoz, en cuya familia vallisoletana acumulan gran experiencia en el manjar.

Con todo esto y mucho más, el Mercado Little Spain quiere convertirse en un lugar “donde quedar con los amigos o comprar comida para llevar a casa”, concluye Andrés. 

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