Sevilla es la Capital Iberoamericana de la Cultura de la Tapa

Casa Morales, histórico local de Sevilla y punto de reunión de locales y turistas, fue el escenario en el que el alcalde de la ciudad, Juan Espadas, y el presidente de la Academia Iberoamericana de Gastronomía, Rafael Ansón, firmaron un acuerdo para sentar las bases para “la consecución del manifiesto universal, a través del cual se proclame y reconozca pública y universalmente a la ciudad de Sevilla como Capital Iberoamericana de la Cultura de la Tapa”.

Entre las razones que esboza el documento están sus antecedentes históricos y el haber transmitido, a lo largo de la historia, que la tapa es el concepto más elevado de su identidad gastronómica, “siendo emblema de la tradición, expandida y adoptada por las diversas culturas gastronómicas internacionales, y por ser bandera de una gastronomía saludable, sostenible, solidaria y satisfactoria”.

En su intervención, el Alcalde Espadas destacó la importancia de una Capitalidad vinculada a la gastronomía y, sobre todo, a la cultura, porque la tapa “es un instrumento de socialización, de generación de relaciones ciudadanas y de convivencia”.

Asimismo, dijo confiar en que esta designación ayude a Sevilla a fortalecer sus vínculos con los pueblos hermanos iberoamericanos y a que siga siendo la “puerta de Europa a América y de América a Europa”, porque los lazos históricos, las relaciones humanas y las raíces comunes así lo acreditan.

Por su parte Rafael Ansón subrayó que, en el marco de la gastronomía del siglo XXI –que debe ser saludable, solidaria, sostenible y satisfactoria–, las tapas son el modelo que mejor de corresponde. “Lo más saludable es comer de todo poco (eso son las tapas); lo más satisfactorio es probar muchas cosas y disfrutar con ellas armonizando la parte sólida con la líquida (y eso son las tapas); son lo más solidario, porque la barra permite hablar y obliga a compartir y socializar, y también lo más sostenible, porque reivindican el entorno y el valor de su materia prima”.

Y el secretario general de la AIBG, Alfonso Marín, recordó que a Sevilla llegaron en primicia “los alimentos que revolucionaron la gastronomía mundial –como el tomate, la patata, el café o el cacao– que enriquecieron el recetario europeo y que hoy forman parte de las despensas de los hogares y restaurantes y son los que no entederíamos la alimentación de nuestra sociedad”.

Hace algunos meses, el Ministerio de Educación Cultura y Deporte ha iniciado un expediente para declarar “La tradición Cultural de las Tapas en España como manifestación representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial”.

Como se recoge en la Resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado del 16 de febrero, “Las Tapas se han convertido en uno de los elementos más representativos de la identidad no solo alimentaria, sino cultural de nuestro país, adquiriendo un gran reconocimiento internacional que las asocia ya de una manera indisoluble a lo español”.

La iniciativa, que nació de la Real Academia de Gastronomía de España, fue respaldada desde sus inicios por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y muy especialmente por su titular, D. Íñigo Méndez de Vigo, por el Secretario de Estado de Cultura, D. Fernando Benzo y por el Director General de Bellas Artes, D. Luis Lafuente.

En consecuencia, la AIBG se suma a las instituciones y personalidades que respaldan que las tapas constituyen algunos de los elementos más representativos de la imagen exterior de España, también como uno de los elementos más característicos y populares de algunas ciudades y territorios, como pilares de la dieta española y parte fundamental del patrimonio cultural inmaterial.

Por tanto, considerando la trascendencia internacional de esta tradición en España y teniendo en cuenta, además, que la consideración en conjunto de esta manifestación requiere para su específica comprensión una consideración unitaria, más allá de la propia que pueda recibir en una o varias Comunidades Autónomas, habiendo informado el Consejo de Patrimonio Histórico Español y atendiendo al informe del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y de la Real Academia de la Gastronomía, la Dirección General de Bellas Artes y Patrimonio Cultural”.