Tipos de tapones de vino

tapones de vino

Es sabido por todos que el vino sigue evolucionando una vez embotellado, por este motivo el tapón tiene una gran importancia. El saber escoger los tapones de vino correctos es una de las labores más importantes de los bodegueros.

En el mundo se embotellan 18 mil millones de botellas de vino, dos tercios de las cuales se embotellan con corcho. Además del corcho existen otras opciones, vamos a conocer la mayoría de ellas.

Tapones de corcho

Es la opción más antigua y es la mejor para todos los vinos de guarda. Es un material elástico, ligero y poroso permitiendo la micro-oxigenación del vino y ello ayuda a su evolución. La botella debe estar en posición horizontal para humedecer el corcho.

El corcho procede de la corteza del alcornoque, es un material natural y reciclable. Los tapones se extraen de una sola pieza o a veces de dos o tres y se unen. Aunque normalmente tienen una misma longitud, se fabrican algunos tapones más largos para guardas superiores. Su producción se concentra en España y Portugal siendo este último país el mayor comercializador.

Debido a su mayor precio y características esta opción se utiliza para vinos de reserva y de mayor valor. Se considera la mejor opción aunque existe el llamado defecto del corcho o TCA. Odoriza el vino, fruto de un compuesto (clorofenol) que produce el alcornoque como defensa natural. Dependiendo del año se percibe este problema entre el 3 y 5% de los tapones.

Tapones de conglomerado

Es un tapón fabricado con gránulos de corcho y unidos con pegamentos alimentarios que no dejan ningún olor ni sabor. Es una opción más económica que el corcho y se suelen utilizar para vinos con menos guarda como crianzas o del año que se consumen rápido. La botella debe estar en posición horizontal para humedecer el corcho.

Para conseguir tapones más económicos, pero que sirvan para guardas superiores, se fabrican los llamados tapones técnicos. Tienen una base de corcho de una pieza y el cuerpo intermedio del tapón de conglomerado.

Tapones sintéticos

Son los llamados tapones de silicona, fabricados de plástico o silicona. Evitan el problema del corcho con el TCA y son muy económicos. Este tipo de tapón no permite nada de oxigenación. Son utilizados para vinos jóvenes y sin guarda. Con el tiempo pueden desprender algún olor de plástico. Estos tapones no son ecológicos en su fabricación, pero les permite a las bodegas utilizar la misma cadena de embotellado que el de corcho.

Tapones de rosca

Estos tapones son herméticos y no permiten su oxigenación. Es un buen tapón para vinos jóvenes o afrutados que no queremos que se oxiden. Es un tapón muy utilizado en países donde no tienen tanto acceso al corcho y una  ‘cultura’ de vino diferente. Aunque veamos vinos con estos tapones muchas veces albergan muy buenos vinos. Este cierre es muy práctico al poderse abrir para el consumo con mucha facilidad.

Existen algunos otros tipos de tapones minoritarios como el de cristal o el plástico rígido que la industria comercializa en busca de la solución perfecta para cada vino pero el corcho sigue siendo el rey.

Según un estudio realizado, el ritual de apertura del tapón y el efecto del sonido de la apertura da la percepción, en un 15% de los casos, de un vino de más calidad. El estudio se realizo en catas a ciegas con la apertura delante del catador.